Los centros de datos consumen muchísima agua, pero seguramente es menos de la que creíamos. La culpa la tiene un libro
Podemos criticar el boom de la IA por muchos motivos, pero hay uno que caló profundamente en la sociedad: el impacto ambiental, más concretamente el consumo de agua de cada interacción con la IA, necesaria para poder refrigerar los servidores. El problema es real, pero todo apunta a que se ha magnificado y el origen estaría en un […]