Impacto Barahonero

Los centros de datos consumen muchísima agua, pero seguramente es menos de la que creíamos. La culpa la tiene un libro

Podemos criticar el boom de la IA por muchos motivos, pero hay uno que caló profundamente en la sociedad: el impacto ambiental, más concretamente el consumo de agua de cada interacción con la IA, necesaria para poder refrigerar los servidores. El problema es real, pero todo apunta a que se ha magnificado y el origen estaría en un error de cálculo en un popular libro.

El libro. Es  ‘Empire of AI’ escrito por Karen Hao y del que ya hablamos en Xataka. Tras entrevistar a cientos de exempleados y personas cercanas a la compañía, la autora construye un relato detallado y muy crítico de OpenAI, más concretamente de su CEO Sam Altman. Entre las críticas a ese ‘imperio de la IA’, Hao menciona el desmesurado consumo de agua de la IA, llegando a afirmar que un centro de datos llegaría a consumir 1.000 veces más agua que una ciudad de 88.000 habitantes.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *