Edgar Augusto Féliz Arbona: una gestión que transformó los Comedores Económicos y merece ser juzgada por sus hechos
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En tiempos en los que abundan las críticas, los cuestionamientos y los juicios apresurados contra quienes ocupan posiciones en la administración pública, también es necesario reivindicar el valor de los hechos, las estadísticas y los resultados. La crítica es legítima y necesaria en una democracia, pero la objetividad obliga a reconocer los avances cuando estos pueden documentarse.
La trayectoria del doctor Edgar Augusto Féliz Arbona, al frente de los Comedores Económicos del Estado Dominicano y posteriormente de la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC), merece ser examinada desde esa perspectiva.
Y hay una pregunta que quienes cuestionan su gestión deberían hacerse: ¿cómo se explica que una institución que durante años mantuvo una cobertura limitada lograra multiplicar su capacidad de servicio, ampliar su presencia territorial y atender a una población considerablemente mayor?
Los números hablan.
Cuando Edgar Féliz asumió la dirección de los Comedores Económicos en agosto de 2020, encontró una institución con importantes limitaciones administrativas, organizativas y operativas.
Sin embargo, los resultados publicados por la propia Presidencia de la República muestran una transformación significativa.
La producción pasó de aproximadamente 16.1 millones de raciones cocidas en 2020 a más de 51.6 millones en 2024. Esto representa más de tres veces la producción inicial.
Asimismo, la institución pasó de contar con 36 comedores a operar más de 130 establecimientos en diferentes puntos del territorio nacional, incorporando también las cocinas móviles como mecanismo para acercar los servicios a las comunidades que más los necesitan.
No estamos hablando de una simple remodelación de oficinas ni de cambios cosméticos para fotografías institucionales. Estamos hablando de una expansión concreta de la capacidad de alimentar a miles de dominicanos.
Y cuando una institución pública logra multiplicar sus servicios, ampliar su cobertura y fortalecer sus mecanismos de atención, esos resultados deben reconocerse.
El presupuesto: hacer más con los recursos disponibles
Uno de los argumentos más importantes de esta transformación ha sido la eficiencia en el uso de los recursos públicos.
En marzo de 2022, el entonces director informó a Diario Libre que los Comedores Económicos estaban produciendo aproximadamente 70,000 raciones diarias, frente a unas 20,000 que, según sus declaraciones, se producían anteriormente con un presupuesto comparable.
Posteriormente, en 2023, la institución informó que la cobertura alimentaria de los centros penitenciarios pasó de 27 establecimientos, con una asignación de aproximadamente RD$900 millones, a 54 centros con una ejecución presupuestaria de RD$860 millones.
En 2024, la cifra publicada fue de 52 centros atendidos y más de 30,000 personas privadas de libertad.
Estas cifras permiten reconocer una expansión extraordinaria de la cobertura con un uso más eficiente de los recursos reportados. Eso es precisamente lo que debe exigirse a cualquier servidor público: que cada peso del Estado produzca el mayor beneficio social posible.
La transparencia también se demuestra denunciando irregularidades
Hay un hecho particularmente importante que no puede pasar inadvertido.
En julio de 2025, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (ProCompetencia) reconoció públicamente a los Comedores Económicos como un aliado institucional en la lucha contra la colusión en las compras públicas.
La presidenta de esa entidad destacó que el primer caso de colusión sancionado por ProCompetencia en la historia del país había sido remitido por los propios Comedores Económicos.
También informó que la institución había remitido otros casos para investigación.
Este reconocimiento tiene un valor especial porque no procede simplemente de un discurso del funcionario ni de una publicación promocional de su equipo, sino de una institución pública especializada en la defensa de la competencia.
La transparencia no consiste en proclamar que todo se hace correctamente. También consiste en permitir la vigilancia, identificar posibles irregularidades, denunciar prácticas contrarias a la ley y fortalecer los controles institucionales.
Una transformación que trascendió los Comedores Económicos
La trayectoria administrativa de Féliz Arbona no terminó con la expansión de los servicios alimentarios.
Mediante el proceso de reorganización institucional establecido por los decretos 219-25 y 597-25, los Comedores Económicos y el Plan de Asistencia Social de la Presidencia fueron integrados en una nueva estructura: la Dirección de Asistencia Social y Alimentación Comunitaria (DASAC).
La nueva institución asumió responsabilidades que van más allá de la alimentación, incluyendo la asistencia directa a familias vulnerables, la entrega de artículos de primera necesidad, el apoyo ante emergencias y la atención de comunidades afectadas por situaciones difíciles.
El reto de esta nueva etapa consiste en preservar los avances alcanzados, fortalecer los controles y garantizar que la reorganización institucional se traduzca en mejores servicios para la población.
Humildad, cercanía y vocación de servicio
Otro aspecto que merece atención es el estilo de liderazgo que ha caracterizado públicamente al funcionario: su cercanía con la gente y su identificación con las necesidades de los sectores más vulnerables.
En la administración pública no basta con ocupar un despacho, tener un título académico o aparecer en actos oficiales. La verdadera responsabilidad consiste en comprender que los recursos administrados pertenecen al pueblo y deben llegar a quienes necesitan la intervención del Estado.
La humildad de un servidor público no debe medirse por la cantidad de fotografías que comparte, sino por su disposición a escuchar, trabajar, responder y mantener los pies sobre la tierra.
Edgar Féliz ha construido una trayectoria administrativa que debe evaluarse por sus resultados, sus decisiones y su capacidad de gestión, sin que ello signifique colocarlo por encima de la fiscalización pública.
A quienes cuestionan: criticar es un derecho, desconocer los hechos es otra cosa
Que quede claro: ningún funcionario público está por encima de la ley, de la rendición de cuentas ni del escrutinio ciudadano. Toda gestión debe estar abierta a auditorías, investigaciones y cuestionamientos fundamentados.
Pero también es justo exigir que las críticas se hagan con responsabilidad, que se presenten evidencias y que no se pretenda borrar una trayectoria administrativa simplemente porque alguien no comparte una posición política o personal.
No se puede hablar de transparencia ignorando el reconocimiento de ProCompetencia. No se puede hablar de ineficiencia desconociendo la expansión de los comedores, el crecimiento de la producción y la ampliación de los servicios penitenciarios.
Y mucho menos se puede desconocer que, durante su administración, los Comedores Económicos experimentaron una de las transformaciones operativas más significativas de su historia reciente.
Los cargos son temporales, pero los resultados de una buena gestión permanecen en la memoria de la gente.
CONCLUSIÓN: LOS HECHOS DEBEN PESAR MÁS QUE LOS ATAQUES
Defender la gestión de Edgar Augusto Féliz Arbona no significa pedir privilegios, cerrar los ojos ante posibles errores ni impedir que se investigue cualquier actuación administrativa.
Significa exigir que se reconozcan los resultados documentados, que se respete la presunción de integridad de las personas y que las discusiones sobre la administración pública se desarrollen sobre la base de hechos comprobables.
Si durante décadas los Comedores Económicos estuvieron llamados a desempeñar un papel fundamental en la protección social y su capacidad de servicio experimentó una expansión de esta magnitud bajo una misma dirección, estamos ante una transformación que merece ser estudiada y reconocida.
¡La transparencia no se demuestra con campañas de aplausos, pero tampoco se destruye con campañas de cuestionamientos! Se demuestra con documentos, controles, resultados y rendición de cuentas.
Y en ese terreno, la trayectoria de Edgar Augusto Féliz Arbona merece ser valorada con objetividad, sin fanatismos, sin prejuicios y sin permitir que los ataques sustituyan a los argumentos.
Porque cuando se administran recursos públicos, el verdadero protagonista debe ser siempre el pueblo dominicano.
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