Yhanelly RodríguezPor Yhanelly RodríguezCompartir:
Actualizada el domingo, 3 de mayo 2026 | 7:43 pm
Protesta en San Juan. (Foto: Félix Lara)
SANTO DOMINGO. – La provincia San Juan vivió este domingo una de sus jornadas más tensas en medio del rechazo al proyecto minero Romero, con una masiva movilización que reunió a comunitarios, líderes sociales, políticos y sectores productivos, en un escenario marcado además por un amplio despliegue de seguridad, luego de que desde la noche del sábado unidades de la Policía Nacional y del Ejército comenzaran a llegar a la zona como parte de un operativo preventivo ante la protesta.
La jornada no solo congregó a comunitarios de San Juan, sino también a ciudadanos que se desplazaron desde distintos puntos del país para sumarse a la protesta. Desde Santo Domingo partieron grupos organizados hacia la provincia, incluyendo uno encabezado por la Antigua Orden Dominicana, en respaldo a la movilización contra el proyecto minero.
La jornada estuvo marcada por un amplio rechazo social al proyecto minero. Ciudadanos, líderes comunitarios y figuras públicas coincidieron en advertir sobre los posibles efectos en el agua, la salud y la producción agrícola.
El senador por San Juan, Félix Bautista, se integró a la marcha y reiteró su oposición a la explotación minera, al tiempo que hizo un llamado directo al presidente Luis Abinader. “Al presidente Luis Abinader, que es mi amigo, le digo desde aquí que no permita que San Juan se convierta en un pueblo fantasma”.
En esa misma línea, afirmó: “Estamos firmes en la lucha por defender las aguas de la provincia San Juan. Tenemos que hacer todo el esfuerzo posible para que no se explote esa mina en ese lugar”, al advertir que el proyecto “hará un daño sin precedentes a toda la zona sur del país; no solamente San Juan, sino a Azua, a Barahona, a Bahoruco, a Independencia”.
El rechazo también se sintió entre los ciudadanos. Antonio Alcántara sostuvo que “la provincia de San Juan tiene una incertidumbre que no duerme, no come, no está bien. Esto le está provocando un problema de salud al pueblo”. A su vez, dejó clara la postura de muchos manifestantes: “Nosotros no queremos oro, queremos agua. El oro se lo van a llevar y a nosotros nos van a dejar la miseria”.
En la misma línea, el comunitario Arsenio Espinoza expresó su preocupación por el impacto económico y social: “Yo trabajo echando días para mantener mi familia, y si se me enferman, ¿con qué los voy a curar?”, agregando que “nosotros lo que queremos es agua y comida aquí en San Juan”.
Durante la protesta, también se observaron expresiones creativas de rechazo. Algunos manifestantes señalaron: “Si dejan que exploten la mina, así vamos a quedar los sanjuaneros”, al tiempo que reiteraban la consigna: “Nosotros lo que queremos es agua, no oro”.
El líder de la Antigua Orden Dominicana, Ángelo Vásquez, sostuvo que la oposición al proyecto responde a una decisión colectiva. “Aquí manda el pueblo, y el pueblo decidió que aquí no va a haber mina”.
Desde el ámbito religioso, el sacerdote Rogelio Cruz sostuvo que “si permiten que eso (proyecto) continúe, realmente se va a convertir en un desierto”.
En tanto, el regidor Gabriel Núñez alertó sobre el impacto en la crianza de caballos: “Nosotros no podemos permitir que exploten las minas porque se contaminan nuestros ríos… si los ríos están contaminados, nuestros animales se van a morir, nuestra pasión se muere”.
A estas posiciones se sumaron figuras como el exsenador Ramón de la Rosa, quien expresó: “Soy un hombre amante de la naturaleza y desde la Fundación Valleverde estamos totalmente comprometidos con el medio ambiente”, y el dirigente político Carlos Peña, quien cuestionó los beneficios del proyecto: “Si vemos el ejemplo de Cotuí, el desastre es evidente. Entonces, ¿para qué sirve? No sirve de nada”.
El influencer turístico Andariego también instó al Gobierno a escuchar a la población: “El Gobierno tiene hoy una oportunidad de ponerse del lado del futuro de su pueblo”.
La manifestación también derivó en incidentes que dejaron una agente de la Policía Nacional y un capitán de las Fuerzas Armadas heridos.
De acuerdo con el informe oficial, los disturbios se originaron cuando lanzaron piedras contra agentes policiales que se encontraban en el lugar para preservar el orden. Ante la situación, las autoridades utilizaron gases lacrimógenos y chorros de agua para dispersar a los presentes. Asimismo, investigan si las piedras fueron lanzadas por algún infiltrado en la protesta.
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