FRESARTE EN BARAHONA: hoy despierto con 3 mensajes de gente hablándome de esto. Qué creo que pasa:
Lo principal que ocurre aquí es algo que se llama storytelling
La gente no compra solo el postre. Compra la experiencia y la historia detrás del negocio.
La gente los conoce, conoce su historia y siente que son amigos de la chica (la dueña). Ella es muy amigable según me han dicho. Sus productos, aunque no son de Barahona, son conocidos por todos gracias a las redes sociales. La gente sabe los ingredientes, la forma cómo preparan las coasas, su estilo, los precios, los colores y los nombres
El nombre de FRESA-ARTE, también fue una buena elección. Es pegadizo y fácil de recordar.
Lo otro es que aquí se aplica lo que en psicología llamamos «el principio/ley de la escasez»: Ellos se van, vienen por tiempo limitado y el que no compró y probó en estos días no lo hará hasta que regresen el año que viene o hasta que vayan a otro lugar a buscarlo (gastando más).
Si los comerciantes similar locales son inteligentes, van y compran, ven los ingredientes y si tienen que mejorar los que usan localmente por otros, pues deberían (si es que aplica)
Otros dirían que este es un pueblo mono, que se llena los ojos con cualquier pendejá extranjera (Guacanararix), que prefieren pagar 3 veces más por cosas de otro pueblo que el precio que le da el comerciante local, etc. Pero la realidad de esto es que la compra va más allá de comerse el postre, pues aquí no es nada nuevo vender fresas y dulces. Es, repito, la experiencia de probar cosas de fuera, cosas que la gente conoce su historia y la sigue.
En mi casa hay uno que tiene ya 3 días desde que se compró. Es decir, lo compramos, lo probamos y nos gustó mucho… pero todavía queda en la nevera. Es decir, la compra fue emocional más que funcional o por hambre real, y por supuesto por la foto que todos quieren subir.
Ahora viene Rico Hotdog. Verán el boom inicial, pero se podrá comprar todos los días, la gente lo verá normal luego de varios meses (es lo habitual).
La competencia siempre será buena.
Nos ayuda a regular los precios, reduce los monopolios y obliga a los negocios a mejorar su calidad.
Bonus: Miren el picapollo de la Duarte. Ofrescome! y qué es que esa gente le echan a ese pollo? Tiene a la gente loca desde que abrió y todavía es un lleno diario, independientemente haya otros 15 picapollos en Barahona. Es decir, hicieron su boom inicial, pero han mantenido la calidad desde que abrieron a diferencia de otros que comenzaron bien y luego le fueron bajando.
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