Villa Central,Barahona,RD.- La muerte llegó de manera inesperada y dejó a una familia sumida en el dolor. Kimberly Féliz, una niña de apenas seis años, murió la mañana de este jueves luego de que un camión cisterna la impactara en la entrada de El Punto, en el barrio Valle Encantado, municipio Villa Central, provincia Barahona.
Mientras el cuerpo de la pequeña permanecía sobre el pavimento, su padre, visiblemente afectado por la tragedia, buscaba en la oración el consuelo que no encontraba en las palabras de quienes intentaban acompañarlo.
En medio de aquella escena desgarradora, el hombre cuyo nombre nadie logró obtener se aferraba a su fe en Dios, como si cada plegaria le diera fuerzas para enfrentar uno de los dolores más profundos que puede experimentar una persona: perder a una hija.
La madre de la niña, Manuela Féliz, la llevaba en una motocicleta tipo pasola hacia un centro del Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi) cuando un camión cisterna impactó a ambas.
De acuerdo con las informaciones preliminares, el vehículo es de propiedad privada y el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa) lo alquiló para distribuir agua en la localidad.
Madre de la niña resultó lesionada
Manuela Féliz sufrió lesiones en ambas piernas y una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 la trasladó a la emergencia del Hospital Regional Docente Universitario Jaime Mota, donde recibía atención médica.
Miembros de la Policía Nacional, adscritos a la Dirección Regional Sur, con asiento en Barahona, detuvieron al conductor del camión cisterna. Al momento de redactar esta información, las autoridades no habían establecido su identidad.
Vecinos del lugar afirmaron que el vehículo se desplazaba a una velocidad que consideraron excesiva, lo que, según sus versiones, habría impedido al conductor maniobrar a tiempo para evitar el impacto.
Las versiones preliminares señalan que una de las gomas delanteras del camión, específicamente la izquierda, habría alcanzado a la madre y a la niña.
Un padre busca refugio en Dios
La tragedia congregó a decenas de personas en el lugar. Mientras algunos observaban con tristeza lo sucedido, familiares, amigos y conocidos procuraban consolar al padre de la pequeña.
Sin embargo, el hombre parecía encontrar en la oración un refugio ante una realidad difícil de asimilar. Mientras recibía palabras de aliento, continuaba elevando sus plegarias, aferrado a la esperanza de que Dios le concediera la fortaleza necesaria para soportar la pérdida.
La escena reflejaba el dolor de una familia golpeada por una muerte inesperada, pero también la manera en que la fe puede convertirse en un sostén espiritual cuando las palabras parecen insuficientes para explicar lo ocurrido.
Miembros de la Policía Nacional protegían el área del accidente y procuraban evitar que se tomaran fotografías o videos de la escena, en consideración al dolor de los familiares y para preservar la intimidad de la familia en ese momento de angustia.
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